Después de las constantes reuniones de los ex asambleístas constituyentes de Acuerdo País, con el buro político, no existe acuerdo para la conformación de la comisión legislativa o congresillo, listas que aparecen y desaparecen en cada reunión de País.
Mientras la polémica continua sobre quienes no asumirían sus funciones, en el congresillo y quienes quedaron fuera por decisión de País junto con sus ex compañeros que desistieron de la idea de la revolución ciudadana.
Mucho se dice de la posible conformación y todos los argumentos son validos más de los que están fuera a nombre de las cuotas, partidos, género, representatividad, por cierto esta última tiene que ser necesariamente política partidista para no permitir el regreso de los infiltrados, sin importar el peso que significan los votos obtenidos de forma individual.
Es clave el proceso de transición y de vital importancia para el país, tomando en cuenta que las decisiones que se tomen en el congresillo, para la conformación de los más altos poderes del estado como el novedoso Consejo de Participación Ciudadana y Control Social máximo organismo de representación ciudadana y el Consejo Nacional Electoral que por cierto será quien defina la contienda electoral del próximo año, de ellos dependerá el futuro del Ecuador y del proyecto político de revolución ciudadana.
Es importante recalcar, que si bien el proyecto instaurado en el Ecuador goza de un importante peso electoral y apoyo ciudadano en nuestro país nada esta dicho en cuestiones políticas, más aún si el congresillo no establece un accionar de transparencia en la designación encargada. Debemos recordar la antipatía que mantiene la Función Legislativa futura Asamblea Nacional, sin descuidar que el congresillo esta llamado a cumplir con esas funciones y que los cinco meses de funcionamiento pueden significar un coste electoral muy alto para el régimen.
Mientras la polémica continua sobre quienes no asumirían sus funciones, en el congresillo y quienes quedaron fuera por decisión de País junto con sus ex compañeros que desistieron de la idea de la revolución ciudadana.
Mucho se dice de la posible conformación y todos los argumentos son validos más de los que están fuera a nombre de las cuotas, partidos, género, representatividad, por cierto esta última tiene que ser necesariamente política partidista para no permitir el regreso de los infiltrados, sin importar el peso que significan los votos obtenidos de forma individual.
Es clave el proceso de transición y de vital importancia para el país, tomando en cuenta que las decisiones que se tomen en el congresillo, para la conformación de los más altos poderes del estado como el novedoso Consejo de Participación Ciudadana y Control Social máximo organismo de representación ciudadana y el Consejo Nacional Electoral que por cierto será quien defina la contienda electoral del próximo año, de ellos dependerá el futuro del Ecuador y del proyecto político de revolución ciudadana.
Es importante recalcar, que si bien el proyecto instaurado en el Ecuador goza de un importante peso electoral y apoyo ciudadano en nuestro país nada esta dicho en cuestiones políticas, más aún si el congresillo no establece un accionar de transparencia en la designación encargada. Debemos recordar la antipatía que mantiene la Función Legislativa futura Asamblea Nacional, sin descuidar que el congresillo esta llamado a cumplir con esas funciones y que los cinco meses de funcionamiento pueden significar un coste electoral muy alto para el régimen.